Aquí y allá son habituales las competiciones entre la policía en moto para mejorar su rendimiento y por qué no, ver la honrilla de quién es el mejor en cada cuerpo. Ya vimos en su momento lo que pueden hacer en Estados Unidos y ahora es turno de Japón, donde este sin par policía se emplea a fondo con una Honda CBR 600 RR.
Lo único que le ayuda es un manillar elevado, lo demás es auténtica pericia en moto. No hace falta ir a 300 km/h para demostrar ser un crack a dos ruedas. Y encima por el bien de la ciudadanía.


