La máxima ‘si bebes no conduzcas’ es algo que se tiene que llevar a rajatabla, pero hay veces que conjuntar ambas realidades también puede sacarnos unas risas. No hay más que ver el caso de Vanya, un ruso que se queda con el personal imitando el sonido de una moto gracias al eco producido por una lata de cerveza.
Perfecta manera de quedarse con el personal, aunque suponemos que con unas latas encima tiene más gracia aún.
Vía | Bikes in the Fast Lane


