A mediados de Febrero disfruté de una mañana de curvas en compañía de un par de amigos y que os conté aquí en Masmoto.net. Hace aproximadamente un mes, uno de ellos (Dani) me contó que le habían robado su bonita Suzuki GSX-R, su capricho.
La moto estaba en su garaje (comunitario) con mil cadenas, pero eso no fue impedimento para que la Suzuki desapareciese. Desde ese día, Dani se puso a buscar anuncios de motos de dos tipos: Baratas para comprarse una y motos como la suya con la esperanza de encontrarla.
Ya le dije que era algo así como imposible encontrarla, pero me equivoqué ¡y me alegro! Encontró un anuncio de una moto similar a su GSX-R. La moto estaba en una tienda y allí que se plantó. Hizo que se interesaba en comprar una moto de ese tipo y le ofrecieron otras motos, pero no la suya porque ya estaba vendida. La vio y la reconoció a la primera. Si tienes moto sabes que te pasaría lo mismo, sólo tú puedes conocer los arañazos y pequeños detalles que tiene tu moto y, por mucho que se camufle, sabes que es la tuya.
Con las mismas salió de la tienda, fue a comisaría, puso una denuncia y volvió a la tienda con la policía. El número de chasis ya no era el original, pero la policía comprobó el número del motor y sí coincidía, ¡era su moto!
Ahora le queda una larga espera hasta poder volver a tenerla en casa (esta vez con 2.000 cadenas) porque tienen que peritar la moto para dar fé de que se ha modificado el número de chasis, tiene que aportar pruebas de que la moto es suya (esto sí que me hace gracia… ¿no vale con la documentación a tu nombre y la factura de compra?) y un largo proceso de burocracia y papeleos. Pero lo importante es que la ha recuperado y está, aparentemente, en buen estado.
Ah! Y antes de que saltéis, os aviso: No voy a decir el nombre de la tienda (de Madrid) porque a lo mejor a ellos se la han colado, de momento no se sabe qué ha pasado con esa moto y sería injusto hacer mala fama.
¿Qué? ¿Cómo se os queda el cuerpo? A mí me ha alegrado mucho que la haya encontrado, pero por otro lado me da un poco de miedo pensar lo que ha pasado. Un día te roban la moto y otro la encuentras en el escaparate de una tienda… Increíble.



