Mañana entra en vigor la rebaja del límite de velocidad en autovías y autopistas de 120 a 110 Km/h. La explicación oficial argumenta que es para reducir el consumo de combustible, como cuando se implantaron por primera vez los límites de velocidad en España pero entonces fue de 120 Km/h, velocidad que gran parte de los vehículos que circulaban ni la alcanzaban.
¿Y qué mejor manera de concienciar a los conductores para que practiquen una conducción más ecológica que con prohibiciones? Lo gracioso del asunto es que hace escasas dos horas que circulaba por la A1 dirección Madrid y en el kilómetro 82 me he encontrado con una señal de limitación de velocidad de 110 Km/h que la semana pasada no estaba y que se veía nuevecita. Después me he encontrado otra exactamente en la misma situación, tras una incorporación para informar de la velocidad máxima permitida en la vía.
¿No se decía que no se cambiarían las señales porque se trataba de una medida transitoria? Bonita forma de ahorrar si nos gastamos el dinero en cambiar las señales de limitación… Pero lo mejor estaba por llegar.
En los paneles luminosos se podía leer:
RECUERDE: MAÑANA 7 DE MARZO NUEVO LÍMITE DE VELOCIDAD DE 110 KM/H. PEDIMOS SU COLABORACIÓN.
¿Nuestra colaboración? ¿Pero no nos están prohibiendo pasar de 110? ¿En qué quedamos? Este cartelito sí que me ha mosqueado… Porque no nos engañemos, la rebaja del límite de velocidad es sólo para hacer caja. Con el carnet por puntos se redujeron los ingresos por multas de exceso de velocidad y luego con nuestra querida crisis, pues no entra mucho dinero de sanciones. Alguna mente pensante tuvo una idea clara: “Bajamos el límite de velocidad y se incrementa el número de sanciones”. Dicho y hecho. Así que ahora que no me vengan con cartelitos en los que me piden una supuesta colaboración para consumir menos combustible, porque se les ve el plumero desde lejos y suena a recochineo.


