Con mi carnet de moto recién estrenado allá por 1996 Suzuki lanzó la nueva GSX-R 750, ‘la SRAD‘. Se trataba de una GSX-R muy diferente al modelo precedente, era muy ligera, potente y con una estética totalmente redondeada. Me recordaba a las 250 cc del Mundial pero a lo gordo con el colín tan abultado.
Poneos en situación. Año 1996, 128 CV de potencia, 179 kilos de peso, horquilla invertida, chasis masivo doble viga de aluminio, basculante con refuerzo superior, enormes discos de freno delanteros con enormes pinzas Tokico… Lo que vulgarmente se conoce como ‘un pepino’, vamos…
Me quedé sin probarla, pero sí tuve ocasión de llevar una 600 y ya me pareció espectacular. Comparada con mi Yamaha FZR 600 del 91 era como dar un salto en el tiempo mucho mayor que los poco más de 6 años que separaban una y otra. La GSX-R era muy ágil, impresionantemente segura y potente (y hablo de la 600, no de la 750).
¿Y tú? ¿Con qué motos has soñado?


