Gracias al buen fin de semana que hemos tenido, con un sábado espléndido y un domingo no menos soleado, hemos podido hacer unos 160 kilómetros por Guadalajara, desde Azuqueca de Henares hasta Atienza este domingo.
Aunque a las 9 y media de la mañana hacía mucho frío, se hacía imprescindible quedar a esa hora porque si no el tráfico que nos podíamos encontrar podía ser un estorbo para pasar un buen día de curvas por el norte de la Alcarria -bastante visitado últimamente por un servidor-. Y, si quedábamos más temprano, podíamos correr el peligro de encontrarnos con capas de hielo en el asfalto en zonas con poca visibilidad y llevarnos un susto de los buenos como poco.
Así, ataviado con mi nueva ropa térmica Bikers -camiseta de manga larga, sotoguantes y cubrecuello-, nos hemos dirigido desde Azuqueca de Henares hasta Atienza, pasando por el Embalse de Alcorlo. En este tramo lo hemos pasado francamente mal, al estar la carretera helada en las zonas donde había sombra y, ¡con ambos lados de la carretera con nieve! Se nota que no he ido todavía a Pingüinos, ¿eh? (Asignatura pendiente, como ir a la Isla de Man). Pero, todo hay que decirlo, el paisaje era de fotografía.
Llegamos a Atienza y nos disponíamos a ver el castillo en lo más alto del pueblo, pero una carretera no muy bien asfaltada y llena de nieve nos lo ha impedido, así que, media vuelta y a desandar el camino de ida para llegar a la plaza de Cogolludo y tomarnos un refrigerio. Un buen rato de conversación con Bubu para ponernos al día de nuestras vidas -después de varios meses sin rodar juntos- y vuelta a casa para la hora de comer.
Ahora no puedo dejar de pensar en el próximo fin de semana para volver a hacer unas curvas y desempolvar mis articulaciones que del invierno se me estaban quedando agarrotadas. Espero que también vosotros hayáis pasado un buen fin de semana motero y que hayáis disfrutado de lo lindo con vuestras motos.


