22 noviembre, 2014

Prueba: Triumph Street Triple R ABS 2013

La Triumph Street Triple es una naked que deriva directamente de una deportiva, la Daytona. Así que no es de extrañar que su comportamiento dinámico sea de primer orden y más en la versión R que hoy probamos. Grandes cambios en el modelo 2013 que te iremos desgranando en cada apartado de la prueba de esta Triumph.

Triumph Street Triple R ABS 2013

Triumph Street Triple R ABS 2013

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Mantiene su polémico frontal de doble faro que la hace reconocible desde lejos, pero ahora cambia su doble escape superior por uno único inferior con salida por el lado derecho que rebaja el centro de gravedad. El colín ahora se queda solo y cambia su diseño para ganar protagonismo. Es más afilado y sigue la tendencia minimalista actual, sin llegar a cubrir por completo la rueda trasera y obligando a contar con un larguísimo portamatrícula. Nuestra unidad combina el color blanco con algunos detalles en rojo y las partes negras de chasis y motor. Además de ser más llamativa, también la hace más grande a la vista y esta sensación se intensifica con la quilla, tapa de asiento y cúpula opcionales que monta la unidad de prueba.

Equipamiento de la Triumph Street Triple R ABS 2013

Cuadro difícil de leer

Cuadro difícil de leer

No hay cambios respecto a la Street Triple normal pero sí respecto a la de 2012 (que en realidad es de 2011). Se ha mejorado el cuadro de instrumentos que ahora sí cuenta con indicador de nivel de combustible. El cuentarrevoluciones tiene una lectura más clara (mantiene las luces de sobrerrégimen), el ordenador de a bordo incluye hasta autonomía restante y cronómetro. Pero su utilización no es sencilla. Los mandos están situados en el propio cuadro así que es peligroso accionarlos en marcha y además no responden fielmente a las pulsaciones y a veces hay que repetir para que cambie de función. Para la próxima generación no estaría mal un pulsador en una de las piñas para manejar todas estas funciones, unos dígitos de mayor tamaño (excepto el velocímetro, son muy pequeños) y que los cables no crucen por delante.

La postura no llega a ser como la de la Daytona pero por poco. Las manos están más elevadas y abiertas, pero por lo demás te sientes casi como en una deportiva. El manillar es muy plano y hace que cargues bastante peso delante, a lo que también ayudan las estriberas altas y retrasadas. Si optamos por llevar acompañante debemos tratarle con cariño porque al pobre le toca lidiar con un espacio muy reducido, llevar las piernas muy flexionadas y cargar todo su peso sobre el depósito. No hay asideros y, con esa postura, tampoco serían de utilidad.

Motor y parte ciclo de la Triumph Street Triple R ABS 2013

Aquí encontramos los mayores cambios en la Street Triple 2013, que presenta nuevo chasis, subchasis y basculante. Cambia el reparto de pesos para cargar un poco más sobre el eje delantero y también adelgaza, parte de la culpa la tienen las llantas más ligeras. Dicho así no parece tanto, pero se nota mucho dinámicamente. Luego os lo cuento.

Estéticos protectores opcionales

Estéticos protectores opcionales

Las suspensiones corren a cargo de KYB, una gruesa horquilla invertida con barras de 41 mm de diámetro y ajuste de precarga, compresión y extensión para la rueda delantera. Para la trasera un monoamortiguador con depósito de gas independiente de doble cámara y múltiples regulaciones también firmado por KYB. Y en cuanto a frenos dos discos flotantes de 310 mm delante con pinzas Nissin de dos pistones, anclaje y bomba radial que son capaces de frenar a la Street Triple R en mucho menos de lo que piensas. Claro que no hay que restarle protagonismo a los Pirelli Diablo Rosso Corsa, que son los que se encargan de agarrarse al suelo con uñas y dientes. El freno trasero está compuesto por un disco de 220 mm de diámetro y pinza Brembo de un solo pistón.

Nuestra unidad es la versión con ABS, que tiene un sobreprecio de 400 euros y resulta muy recomendable por su buen funcionamiento y la seguridad que aporta. Y si eres de los que piensan que es mejor no llevar ABS cuando practicas una conducción deportiva o en circuito, tranquilo, es desconectable.

El motor aparentemente no presenta cambios, mantiene sus 106 CV de potencia (11 más que la normal) y un par motor de 68 Nm (3 más que la normal). Pero sí hay cambios porque es capaz de mantener las cifras con un consumo menor.

Si no lo conoces te diré que es un tricilíndrico en línea refrigerado por agua de 675 cc con cuatro válvulas por cilindro y doble árbol de levas en cabeza. En pocas palabras, es una pasada. Sí, una auténtica pasada porque es suave, tiene bajos, buena pegada en medios y una estirada arriba bestial y además acompañada por un grito desgarrador que sale desde las mismísimas entrañas del propulsor a través de la admisión poniéndonos la carne de gallina. Si no has llevado un tricilíndrico de Triumph, hazlo. Encima le acompaña un cambio de tacto dulce y preciso. ¿Para qué quieres más?

Prueba dinámica de la Triumph Street Triple R ABS 2013

La antigua Triumph Street Triple R era una moto para disfrutar de cada curva, una moto con un motor brillante, una moto con un equipo de suspensiones y unos frenos impresionantes, una moto ágil, una moto divertida… ¡Y la nueva es todavía mejor!

El motor es una pasada y la parte ciclo no desmerece

El motor es una pasada y la parte ciclo no desmerece

Nada de polivalencia ni concesiones a la comodidad o practicidad para el día a día, eso se lo deja a otras. La Street R es una moto ‘cañera’ una moto para pasártelo bien en zonas de curvas y en circuito. ¿Puedes ir a diario a trabajar con ella? Por supuesto, pero tienes que saber que la protección aerodinámica es mínima, que las palabras “capacidad de carga” no tienen ningún significado para ella, que tiene un radio de giro enorme y resulta complicado maniobrar, que sus espectaculares frenos en el asfalto sucio y mojado de la ciudad pueden darte más de un susto y que la pobrecilla se sentirá como una fiera enjaulada. Nosotros la hemos usado para todo durante una semana y no hemos sufrido, pero es cierto que hay modelos más polivalentes para los que busquen practicidad para el día a día y divertirse los fines de semana.

En autovía y autopista tampoco se encuentra a gusto, tiene muy poca protección aerodinámica. Con la cúpula opcional se solventa gran parte del problema (sin ella te comes todo el viento y acabas agotado) y las nuevas formas de los pequeños carenados laterales parece que desvían más viento de las piernas y éstas no tienen tendencia a abrirse a alta velocidad.

Divertida como pocas en zonas de curvas

Divertida como pocas en zonas de curvas

Tú dale una buena carretera de curvas a la Street R y verás. La gran diferencia con la versión normal no está en esos 11 CV de más (no son casi apreciables) está en las suspensiones y frenos. Con la R todo es más fácil, puedes ir más deprisa y también más seguro, es súper ágil pero a la vez se muestra muy aplomada y frenas con un dedo donde quieras, con muchísima potencia pero también pudiendo dosificar la frenada. Con la antigua frenando se levantaba la rueda trasera con facilidad, ahora puedes frenar más fuerte sin que esto ocurra. Igual que acelerando, la 2012 ya se levantaba menos en la salida de las curvas que la 2009 y la nueva se levanta todavía menos y puedes sacar más provecho al tricilíndrico.

He dicho que es ágil (más que la normal y más que muchas de sus competidoras), pero la verdad es que ahora lo es menos que antes, no sé si por los cambios en su geometría o por los neumáticos (sólo por las gomas puede cambiar mucho), pero a esta Street hay que ‘empujarla’ para meterla en la curva. Luego ya todo es coser y cantar, pero antes sólo con mover una oreja la moto se metía en curva.

La opinión del probador

Me la quedaría para siempre sin dudarlo

Me la quedaría para siempre sin dudarlo

Opino que cuando probé la 2009 me encantó. Con la 2012 perdió sus característicos faros redondos y algunos decían que parecía una deportiva a la que se le había roto el carenado en una caída. Opino que a mí me seguía gustando estéticamente y dinámicamente me gustaba todavía más que la anterior.

Y opino que ahora la Street Triple R se ha superado, es la moto que me compraría sin ninguna duda. Tiene un motor lleno a cualquier régimen y que planta cara a los modernos 800 cc de cuatro cilindros, es ágil, es precisa, frena fantásticamente y no es cara. La diferencia con la normal son 1.100 euros, ni me lo pienso, me quedo con la R y vuelvo a decirlo: “Si no has probado un tricilíndrico de Triumph, tienes que hacerlo”.

Competidoras de la Triumph Street Triple R ABS 2013

La Street Triple R tiene un precio de 8.695 € sin ABS y 9.095 € con ABS, y la versión normal cuesta 7.545 € sin ABS y 7.995 € con ABS. Nuestra unidad cuenta con cúpula, quilla, tapa de asiento y protectores de chasis opcionales, que tienen un precio respectivamente de 225, 240, 145 y 135 euros.

Compara la Triumph Street Triple ABS con tres de sus rivales a la vez en nuestro comparador de motos.

GALERÍA DE FOTOS TRIUMPH STREET TRIPLE R ABS 2013

Vestuario: Casco Suomy Apex Angel, chaqueta Suomy Hybrid Mesh, pantalón Suomy PM Pant, guantes Suomy Metropolis.

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Un comentario

  1. ¡Qué bonitaaaaa! Lo mismo empiezo a pensar que esos faros ya no son tan de “Torcuato”…

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