24 abril, 2014

Prueba: BMW C650 GT

Tras la prueba de las preserie donde os adelantábamos la primera toma de contacto con la BMW C650 GT y la C600 Sport, ha llegado el momento de realizar la prueba a fondo y contaros cómo hemos visto al nuevo segmento C de BMW tras su llegada a los concesionarios españoles.

Prueba BMW C650 GT

Arrancamos con la C650 GT, el primer maxiscooter de la marca alemana que busca el equilibrio entre el gran turismo y la movilidad urbana. Pero si tus gustos se acercan más a la deportividad que al turismo, estate atento de la próxima prueba, ya que el C600 Sport ya está calentando en el garaje de Masmoto.net. Dos motos que parten de la misma base, pero con enfoque y comportamiento muy diferentes.

Durante esta semana hemos podido disfrutar la versión GT y me ha dado tiempo de rodar con ella por todo tipo de carreteras. En este tiempo he tenido la ‘suerte’ de encontrarme con una meteorología cambiante para poder valorar su comportamiento en seco y mojado, con lluvia leve e intensa, y con tiempo fresco y cálido. Pero vamos a dejarnos de retórica para ir directamente a lo que nos interesa: qué nos ofrece el scooter más equipado y caro del mercado, cuáles son sus virtudes y de qué pie cojea.

Equipamiento de la BMW C650 GT

El equipamiento de esta C650 GT es de auténtico lujo y marca un antes y un después en los scooter de gama alta, un equipamiento que eleva a esta moto a la categoría de Gran Turismo con mayúsculas y que no tiene nada que envidiar a ninguna moto GT de BMW ni de la competencia.

BMW C650 GT

BMW C650 GT: Frenos ABS de serie

En seguridad activa viene equipado con ABS de serie y control de tracción gestionado por la transmisión de variador continuo, un sistema que controla la aceleración evitando que la rueda patine.

La estudiada aerodinámica pasa por una pantalla regulable en altura eléctricamente, unos deflectores paramanos escamoteables manuales y un escudo de grandes dimensiones que nos garantiza la máxima protección frente al viento y la lluvia en prácticamente todo el cuerpo.

El confort y la ergonomía es espectacular, el asiento es especialmente cómodo para el piloto con apoyo lumbar ajustable (muy alto) que deja un amplio espacio para el copiloto. Tanto si vamos delante como detrás, gozaremos de una postura natural con plataforma ancha donde podremos colocar los pies a nuestro antojo.

Para quienes tengan por costumbre viajar acompañados será más que recomendable la instalación del baúl portaobjetos opcional, que con su mullido respaldo proporciona al acompañante un espacio más confortable y seguro. Además, gracias a la doble altura de su asiento nuestro acompañante podrá disfrutar de la carretera desde una posición privilegiada y dependiendo de su altura, podrá ver por encima de nuestro casco.

La instrumentación es muy completa y poco habitual en el segmento de los scooter, dispone de ordenador de a bordo con mucha información, más cercana a los vehículos de cuatro ruedas que a los de dos. Destacar el indicador de consumo medio e instantáneo, temperatura exterior, velocidad media y tres trip parciales, dos de ellos de ajuste manual y un tercero automático que se resetea a diario.

Esta unidad viene equipada con alarma y el paquete ‘Alta Gama’, que incluye luz diurna de led, asientos calefactables, puños calefactables y control de presión de neumáticos. Toda esta información la encontraremos en un cuadro LCD  de fácil lectura, retroiluminado en color naranja y que podemos controlar desde los botones situados en las piñas de mandos. Todos menos el regulador de temperatura del asiento de acompañante, el cual se controla desde un botón situado en el lateral del asiento.

BMW C650 GT

BMW C650 GT: Dos casos integrales bajo el asiento

Una de las principales ventajas de los scooter frente a las motos tradicionales es la practicidad y capacidad para guardar objetos, y este enorme GT no iba a ser menos. Tras el escudo lleva dos guanteras, una a la izquierda con toma de 12V que se bloquea desde el clausor junto a la dirección, y otra a la derecha sin bloqueo. Bajo el asiento tiene una capacidad de 60 litros, suficiente para que entren dos cascos integrales (buscando la posición) y dispone de luz de cortesía de led.

Los acabados en general son buenos y aunque hay cierto detalles mejorables, el conjunto denota calidad y buenos materiales.

Como puntos a mejorar destacaría la escasa visibilidad de los retrovisores. Son estrechos y con visor de ángulo muerto, pero deforman en exceso las imágenes reflejadas, a lo que se suma un exceso de vibraciones producidas por unos brazos y espejos mal fijados. Estos retrovisores, además de ser estrechos, son alargados y están situados lejos del piloto por lo que resultan poco efectivos. Ocupan mucho y para movernos entre el trafico nos obligan a llevar especial cuidado.

Subir y bajar la moto al caballete no es tarea fácil, su elevado peso y corta palanca obliga a pisar fuerte y tirar de las asas con algo más de energía de lo deseado. Un detalle que me ha gustado mucho en la C650 GT ha sido el freno de estacionamiento, el cual se activa de forma automática al extender la pata de cabra lateral, pata que usaremos más de lo habitual por la incomodidad que supone subir los 261 kg de moto al caballete.

Motor y parte ciclo de la BMW C650 GT

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Motor BMW C650 GT

El motor es un bicilíndrico en paralelo de 647 cc que desarrolla una potencia de 60 CV a 7.000 rpm y un par motor máximo de 66 Nm a 6.000 vueltas. El cambio es automático, un CVT con correa y variador continuo con la transmisión final por cadena en baño de aceite. La entrega en bajo y medio régimen es suave pero contundente y sólo apreciamos algo de vibraciones a altas revoluciones.

La eficiencia de este motor es ejemplar y los consumos son muy bajos si los comparamos con la competencia. Resulta fácil rondar los 4,8 litros a los 100 km si hacemos una conducción suave y responsable, mientras que si nos desmelenamos se dispara por encima de los 6,5 litros a los 100 km, una cifra que tampoco es escandalosa.

El chasis lo constituye el mismo motor que hace las veces de componente autoportante y que anclado a una estructura híbrida de tubo de acero y basculante de aluminio monobrazo, nos entrega una rigidez y estabilidad propia de motos de mayor cilindrada.

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Chasis BMW C650 GT

La suspensión es de primera, con horquilla invertida con barras de 40 mm de diámetro y  monoamortiguador en posición horizontal en el lado izquierdo, el cual podemos regular en precarga del muelle. Las suspensiones son progresivas y cómodas, aunque se sienten algo secas sobre asfalto rizado, algo que podríamos haber mejorado con la precarga de muelle, pero que por falta de tiempo y herramienta no pudimos probar.

El equipo de frenos está formado por tres discos de 270 mm (dos delanteros y uno trasero) con pinzas de doble pistón. El ABS de la firma Bosch viene de serie y me ha sorprendido por su efectividad, tacto y buen mordiente (Ver vídeo-prueba del ABS Bosch). Se hace notar ligeramente en la rueda trasera por la clara tendencia a liberar peso en las frenadas, pero muy efectivo en la rueda delantera.

Prueba dinámica de la BMW C650 GT

Ahora llega la parte más divertida de la prueba, ponernos a los mandos de esta devoradora de kilómetros para contaros qué sensaciones nos ha transmitido.

Lo primero que apreciamos nada más subirnos son sus buenos acabados y cuando empezamos a toquetear nos llevamos una grata sorpresa al ver que las piñas y los mandos están todos en su sitio, mucho más fácil para los que vengan de otras marcas.

El puesto de conducción es muy cómodo, con un asiento ancho y un altísimo respaldo lumbar que invita a llevar una posición erguida, con la espalda recta y los pies adelantados. El manillar es ancho y retrasado, y tenemos mucho sitio para colocar los pies con la opción de ponerlos contra el escudo o a lo largo de la plataforma horizontal.

BMW C650 GT

BMW C650 GT en ciudad

Arrancamos y escuchamos un sonido poco habitual en un scooter, un sonido ronco que nos anticipa que no estamos ante un scooter cualquiera, que éste lleva un motor de los gordos.

Con algo de esfuerzo lo bajamos del caballete ya que este scooter no es un peso pluma y requiere de un piloto familiarizado con motos grandes o andarse con mucho ojo hasta que se le va cogiendo el tranquillo.

La moto es muy ancha y la plataforma también, lo que dificulta las maniobras en parado y es fácil tocar con las piernas los reposapiés del acompañante. Con mi altura (1,93 cm) voy sobrado, pero a pesar de tener el asiento a 780 mm creo que puede resultar incómodo para los pilotos más bajitos ya que el asiento y la moto en general es ancha.

En marcha las sensaciones son de una auténtica GT, si no fuera por el cambio automático y la libertad de movimiento de las piernas, juraría que me han dejado una BMW R1200 RT. La moto es muy grande y con el baúl opcional, aun más. El manillar es ancho y alto, y se ve moto por todas partes.

Según vamos cogiendo velocidad el peso se va esfumando y nos damos cuenta que la protección aerodinámica es excelente y solo notas algo de viento en los hombros.

BMW C650 GT

BMW C650 GT en ciudad

En ciudad cuesta acostumbrarse a sus dimensiones y al principio da mucho respeto meterse entre coches, limitándote a hacer cambios de carril a golpe de gas y aguantar la cola de los semáforos, en cuanto un coche está descolocado, te toca esperar. Por lo demás se mueve bien por la callejuelas con un radio de giro corto y manejable hasta que nos toca estacionar, donde vuelve a aparecer el peso, su anchura y su longitud.

El comportamiento en carretera es otra cosa. El BMW C650 GT es el scooter ideal para estos menesteres, puede haber otros más potentes, pero no tan equipados como nuestro protagonista. La pantalla se puede orientar de forma sencilla para evitar rebufos según nuestra velocidad y condiciones meteorológicas, tienes la opción del asiento y puños calefactables, las suspensiones son de las buenas, frenos especialmente efectivos y potentes y un chasis que puede con cualquier irregularidad. El ritmo lo marcas tú y las limitaciones legales. Desde 0 a 180 Km/h que se encuentra el corte de inyección (175 Km/h reales) la moto empuja sin desfallecer y lo hace de forma progresiva y contundente, donde sólo notas ciertas vibraciones cuando se revoluciona mucho.

En carreteras de curvas tiene un comportamiento más discreto, se mueve bien, pero la rueda delantera se siente bastante lejana, lo que reduce la sensación de seguridad cuando inclinamos la moto o cuando queremos corregir trazada. Entra bien en las curvas y los cambios de dirección son aceptables, pero en las curvas que se cierran cuesta modificar la trazada con cierta tendencia a sacarte por la tangente.

Parte de estas sensaciones se las podríamos achacar a los neumáticos poco deportivos, que no me han dado mucha confianza. En mojado, estos neumáticos (Metzeler Feelfree) han tenido un comportamiento bastante discreto y me han hecho sentir a la C650 GT algo inestable, cosa que no me ha pasado en la C600 que equipaba otro modelo de neumáticos más deportivo (Pirelli Diablo), con mayor agarre y sensación de seguridad.

Competidores de la BMW C650 GT

- Gilera GP800
- Aprilia SRV 850
- Suzuki Burgman 650
- Honda SW-T600 ABS
- Honda Integra

 

Compara la BMW C650 GT con hasta tres competidores en nuestro comparador de motos.

LA OPINIÓN DEL PROBADOR

BMW C650 GT

Probador: Raúl Ramírez

El concepto de maxiscooter GT todavía me cuesta entenderlo, y más cuando se trata de scooter tan grandes como el C650 GT. Yo soy de los que piensan que los scooter deben tener buenas cualidades para moverse por  la ciudad, y este modelo me ha resultado excesivamente grande para este cometido. Como gran turismo me parece que está muy bien, la protección es de lo mejor que se puede encontrar en una moto y tiene un motor sobrado para marcar ritmos de vértigo, pero en ciudad es igual de torpe que cualquier moto Gran Turismo, con la única ventaja de ahorrarnos el cambio de marcha, guardar el casco bajo el asiento y no mancharnos los zapatos cuando llueve.

En carretera es donde más he disfrutado esta moto y es donde aprecias las buenas cualidades para hacer kilómetros. La valoración general es buena, pero dado su precio, le pediría mejorar las vibraciones a altas revoluciones, unos retrovisores y pantalla que no bailen, más agilidad en zonas reviradas y como buen scooter, ser más ciudadano.

El precio base de la BMW C650 GT es de 11.550 €. La unidad probada llevaba en opción la alarma (236 €) y el paquete Alta gama (840 €), lo que sube su precio hasta los 12.626 €, cifra que a algunos nos asusta para un scooter, pero que enamora a otros por sus prestaciones y equipamiento ‘Premium’.

Vestuario: Casco Kappa KV2, Chaqueta Acerbis Ramsey

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