Pantalla GIVI

Prueba: Pantalla parabrisas GIVI para Kymco Agility City

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En nuestra lucha contra el frío invernal hemos probado la pantalla GIVI 440A en un scooter de 125 cc para ver qué pasa cuando las velocidades no son muy elevadas y la potencia es justita. Ya tuvimos ocasión de probar una pantalla similar en un scooter mayor, así que te remito a la prueba de la pantalla parabrisas GIVI 5606A para que veas cómo va en un Beverly 350 (prueba Piaggio Beverly 350 ST).

Prueba pantalla parabrisas GIVI en Kymco Agility City 125 cc
Prueba de la pantalla parabrisas GIVI en Kymco Agility City 125 cc

Hemos elegido el scooter más vendido la mayoría de los meses en España desde hace ya unos añitos, un Kymco Agility City (prueba Kymco Agility City 125) y la pantalla elegida es una GIVI 440A, la más corta de las dos disponibles en el catálogo de la marca italiana para este scooter.

¿Por qué la corta? Porque tiene unas dimensiones más que generosas (64 cm de alto por 66 cm de ancho, seis centímetros más corta que la grande) y porque esta pantalla vale para diferentes scooter, pero el Agility City va justito de potencia como para colocarle una pared muy grande en su lucha contra el viento.

Pantalla GIVI para scooter Kymco Agility City
Para ser la pequeña ya ofrece mucha protección

Sí, esta pantalla se ajusta a diferentes modelos y por eso hay que comprar pantalla y kit específico de montaje. El precio de la pantalla o parabrisas en tiendas ronda los 60 euros y el kit de anclaje unos 20 euros. En total por más o menos 80 o 90 euros se supone que deberías pasar un invierno con poco frío y suciedad en tu Agility City.

Cómo se monta

El montaje lleva algo más de media hora si te lo tomas con calma para hacer las cosas bien. Hay que cortar unos agujeros troquelados en la parte inferior del carenado de manillar para colocar los anclajes inferiores. Los superiores se fijan con los propios tornillos de los retrovisores, así que hay que desmontarlos, meter el anclaje y volver a montarlos.

En las instrucciones pone que es necesario desmontar la pequeña pantalla que viene de serie, pero doblándola un poco puedes evitarlo (más que nada porque para quitarla hay que romper los remaches que lleva y toca comprar unos nuevos, aunque son menos de cuatro euros).

Se colocan unas juntas de goma en los puntos de sujeción para filtrar las vibraciones y se presenta el parabrisas (si te ayudan, mejor que mejor, pero se puede hacer solo). Atornillamos la pantalla a los anclajes y, tras centrarlo, damos el apriete final a todos los puntos.

Prueba dinámica de la pantalla GIVI

El Agility City parece mucho más grande con el parabrisas y su diseño totalmente transparente lo aleja de esa idea de “parece una moto de Correos”, aunque para gustos los colores.

Probando la pantalla parabrisas GIVI bajo la lluvia
Probando la pantalla parabrisas GIVI bajo la lluvia

Con 1,85 metros de estatura puedo ver por encima del parabrisas, aunque me pilla justo para agacharme un poquito y cubrirme por completo. Total protección en tronco, cabeza, hombros y manos. Y lo que es mejor, sin rebufos que empujen la cabeza hacia delante o generen ruidos. De hecho se oye todo mucho mejor al eliminar el ruido del viento.

Con lluvia si no tienes que parar apenas te mojas en cuanto superas los 50 o 60 km/h y respecto al frío cambia tu percepción, hay momentos en los que te descubres circulando en plena mañana invernal con la visera del casco completamente abierta. ¿Son 80 euros bien invertidos? Por supuesto si lo que buscas es protección frente al frío, el agua y la suciedad. Pero si lo tuyo son las prestaciones y la estética seguro que ni te lo planteas.

Existe una pérdida de prestaciones, el motorcito del Agility no puede vencer ese aumento en la resistencia aerodinámica y ve cómo no llega a su máximo de velocidad de serie, se queda unos seis kilómetros hora por debajo. Puede parecer poca diferencia, pero cuando hablamos de una máxima en torno a los 100 km/h esa media docena puede ser mucho, eso cada uno debe valorarlo y sopesarlo. También hay algún ruido en forma de crujido al coger baches, nada excesivo pero sí que se nota (y más con el silencio que reina tras la pantalla).

La pantalla es totalmente transparente y con formas curvadas
La pantalla es totalmente transparente y con formas curvadas

El aumento en consumo no ha resultado apreciable dado el uso ciudadano al que está destinado este scooter y el que seguro que le darán todos sus propietarios. Pero hemos ido más allá y hemos gastado un depósito entero en carretera al máximo de velocidad casi todo el tiempo para ver la variación.

El resultado ha sido de 4,5 litros de media, sólo 0,3 litros más que haciendo lo mismo sin pantalla. En realidad no es relevante (un 4,6% más) porque no es el uso que se le va a dar, pero ahí queda el dato para verificar que tampoco tendría mucha importancia si se diese el caso.

Lo que está claro es que hay que valorar desembolso, estética y reducción de prestaciones frente a protección frente al frío, lluvia y suciedad. Yo lo tengo claro, merece la pena. Además siempre tienes la opción de desmontarla cuando deje de hacer frío para dar rienda suelta a la caballería del scooter.

Sobre Iván Solera

Con menos de tres años ya se sabía todos los coches que había por la calle, pero a los veinte su gran pasión pasó a ser la moto, da igual que sea de campo, deportiva, minimoto… ¡se sube a todas! Probador vocacional de alma racing, disfruta con cada moto como si fuese la primera vez.

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