(Barcelona, España). Honda presenta tres motos dirigidas principalmente a los usuarios con carné A2, tres motos económicas y divertidas que, aunque tengas el A, siguen siendo apetecibles. Son la Honda CBR500R, CB500F y CB500X, deportiva, naked y trail. Las dos primeras llegan en abril y la X en mayo. Probamos la CBR 500 R, una deportiva con ABS de 5.999 euros.
Ver prueba de contacto de la Honda CB500F.
Ver ficha técnica de la Honda CBR500R.
Ver más de la Honda CBR500R.
Tres motos básicamente iguales pero de carácter bien distinto para cubrir la creciente demanda de motos para el carné A2. Desde el año 2009 se han expedido en España unos 60.000 carnés A2, de los cuales sólo han pasado al A un 10% y el segmento de motos ‘conducibles’ con ese carné se haya casi desierto, o son motos con motores pequeños o grandes que hay que limitar, motos que no están diseñadas para esa potencia.
Antirrobo HISS, cuadro de instrumentos digital con ordenador de a bordo (consumo medio, dos trips, consumo instantáneo, litros consumidos…), reloj horario, indicador de temperatura del motor, etc. El cuadro de instrumentos es muy completo y, como curiosidad, el mismo para las tres motos pero con diferente color en la iluminación.
La postura de conducción de la CBR es la más deportiva, pero aún así sus semimanillares están elevados y no resulta incómoda. En la F vas más erguido y en la X todavía más. La moto es pequeña pero no parece enana, está proporcionada y el neumático trasero de 160 colabora a dar aspecto de moto grande. Mido 1,85 y no he tenido la sensación de ‘minimoto’, aunque las piernas van bastante flexionadas, algo lógico teniendo en cuenta la reducida altura del asiento. Afortunadamente las estriberas están más retrasadas que en otros modelos y la postura no es incómoda, es ‘al ataque’.
Motor y parte ciclo Honda CBR500R
La Honda CBR500R es una deportiva con un motor bicilíndrico en paralelo de 471 cc que desarrolla una potencia de 47,6 CV a 8.500 rpm y tiene un par motor de 43 Nm a 7.000 vueltas. Es un motor de carrera corta, suave, lineal y con mínimas vibraciones que recibe tecnología heredada de sus hermanas mayores, como la superposición de ejes para hacerlo más compacto o la baja fricción, que ahorra combustible y mejora el rendimiento.
Este motor no es comparable al de las NC 700 (ver prueba Honda NC700S), éste es para un usuario que busca más diversión y sensaciones sobre la moto. Por eso la gama CB500 no se solapa ni sustituye a la NC700, sino que la complementa.
Esta moto busca sensaciones, pero también economía. Su bicilíndrico homologa según la norma WMTC un consumo de 3,5 litros a los cien. Con un depósito de 15,7 litros (17,3 en la X) podrías hacer más de 400 kms sin repostar. Durante la presentación el ordenador de a bordo ha marcado 5,1 litros tras 170 kms en los que apenas le hemos dado tregua al pobre bicilíndrico y además hemos hecho dos tandas de fotos (1ª, 2ª, 3ª, para, 1ª, 2ª, 3ª para…).
El chasis es un doble cuna abierta con el motor como parte estructural. Es una moto corta, con poca distancia entre ejes y un asiento bajo (785 mm, 810 en la CB500X por las suspensiones de mayor recorrido). La horquilla delantera tiene barras de 41 mm de diámetro, el amortiguador trasero Pro Link cuenta con regulación de precarga en 9 posiciones. Para los frenos se recurre a un disco en cada rueda tipo wave, no hay frenada combinada pero sí ABS de serie en la CBR y la X (opcional en la F).
No hay más diferencias entre las tres motos, la altura de la X que tiene suspensiones con más recorrido, depósito más grande y la posición de conducción condicionada sólo por la situación de los semimanillares o el manillar en el caso de la F y la X. El resto es idéntico, incluidos los desarrollos.
Prueba dinámica Honda CBR500R
CBR, tres letras que forman un nombre con el que muchos hemos soñado desde muy jóvenes, normalmente seguidas de la cifra 600, luego 900 y años después 1.000. Ahora el sueño puede cumplirse antes con la 500.
Todo hay que decirlo, el recorrido elegido por Honda para la prueba era el ideal para estas motos, algo lógico por otra parte. Carreteras con muchas curvas y muy pocas rectas, lo que haces normalmente un domingo por la mañana con tus amigos.
Hay dos cosas que me han llamado la atención nada más subir a la CBR, que no me daba la sensación de ser pequeña y ‘salirme’ de la moto, y la calidad de acabados. Si hasta tiene carenada la parte posterior del frontal. La única pega que le he encontrado es una tontería, la fea soldadura de los semimanillares.
Nos ponemos en marcha y efectivamente, hay pocas vibraciones. El motor es muy elástico, no le importa trabajar bajo de vueltas e ir subiendo linealmente hasta el corte. A lo mejor un poco más de chicha arriba estaría bien, pero eso implicaría peores consumos y menos facilidad de conducción. Tiene potencia suficiente para mover sus 194 kilos junto a mis 85. Es muy ágil, mueves una oreja y se tira hacia el interior de la curva. Frena bien y lo que es mejor, te permite frenar muy, muy tarde y también cometer errores. Es la típica ‘moto escuela’ pero con carácter deportivo, una moto perfecta para el que llega de cilindradas pequeñas y busca divertirse.
Ojo, no es una 600, no tiene 100 CV y, como va sobrada de parte ciclo, a veces querrías más potencia. Pero te permite llevar un ritmo muy rápido en zonas reviradas, un paso por curva más que interesante y apurar las frenadas hasta estar ya casi metido en el giro. Vamos, que en buenas manos es una ‘matagigantes’ en un tramito de curvas.
Vestuario: Casco Givi 40.2, chaqueta Acerbis Clipse Course
GALERÍA DE FOTOS HONDA CBR500R 2013





