A pesar de ser novedad, el Aprilia SRV 850 es un viejo conocido ya que se basa en el Gilera GP 800 de 2007, el que fue el scooter más potente del mundo (ver Prueba del Gilera GP 800). Pero no es exactamente lo mismo, Aprilia le ha dado un buen repaso para actualizarlo y su estética propia, con un frontal tipo RSV4 más que agresivo y un colín puntiagudo.
Equipamiento Aprilia SRV 850
A los mandos del SRV la postura es muy natural, con las manos altas, espalda erguida y el asiento a 780 milímetros del suelo nos permite que las piernas no queden muy flexionadas. Las plataformas tienen anchura suficiente para los pies y mucha longitud disponible, incluso puedes poner los pies tras la parte baja del escudo. El pequeño respaldo para el conductor se agradece, parece que no pero hace que relajes bastante la espalda.
El pasajero tiene un enorme espacio disponible bastante elevado con respecto al conductor, así tiene mejor visión. Cuenta con dos grandes asideros laterales (muy grandes) y pequeñas estriberas plegables tipo moto con cubierta de goma.
El hueco bajo el asiento se abre con un pulsador eléctrico y dentro cabe un casco integral. Tiene luz de cortesía, toma de 12V y está tapizado. Lo único es que la boca de llenado del depósito de combustible está al lado de este hueco y hay que tener precaución para no chorrear con la manguera de la gasolinera.
La cúpula es corta, protege la cabeza pero se olvida un poco de los hombros. Lo bueno es que no genera turbulencias. Destacan las tijas de los semimanillares en aluminio, un detalle estético que le aporta calidad, como las manetas de freno regulables. El cuadro de instrumentos tiene dos grandes relojes presidiendo, el cuentavueltas y el velocímetro. Incluye indicador de nivel de combustible, odómetro, dos parciales, temperatura de motor y exterior además de reloj horario. Mucha información y fácil de leer.
A la hora de aparcar podemos subirlo al caballete (cuesta un poco) o usar la pata lateral junto con el freno de estacionamiento para garantizar su seguridad.
Motor y parte ciclo Aprilia SRV 850
El motor es un bicilíndrico en V a 90 grados de 839 cc con cuatro válvulas por cilindro y doble encendido que desarrolla una potencia máxima de 76 CV a 7.750 rpm y un par máximo de 76,5 Nm a 6.000. Detalle técnico, el cigüeñal y el grupo de transmisión se han diseñado para que giren en sentido contrario a las ruedas para reducir el efecto giroscópico y las inercias. Así se supone que entra mejor en curva y es más manejable. El cambio por supuesto que es automático por variador continuo, como en la mayoría de scooters, pero la transmisión final es por cadena, con lo que ello implica (suciedad, tensado, engrase…) aunque el sistema elástico en el anclaje de la corona y el piñón de ataque reduce al máximo el desgaste y estiramiento de la cadena, no son comparables con los de una moto.
El chasis es un doble cuna de acero de alta resistencia, la horquilla delantera es convencional, con barras de 41 mm de diámetro y el monoamortiguador trasero regulable en precarga va situado en posición lateral y se ancla a un robusto basculante de aluminio. Las ruedas son de 16 y 15 pulgadas de diámetro delante y detrás respectivamente. La delantera aloja dos discos de freno de 300 mm de diámetro y la trasera uno de 280, ambos mordidos por pinzas Brembo de dos pistones.
Prueba dinámica Aprilia SRV 850
Si vemos en la ficha técnica que el SRV 850 pesa 249 kilos en seco, mide 2,24 de largo y 79 centímetros de ancho, ya podemos hacernos una idea de la agilidad, o mejor dicho la falta de agilidad, que tendrá este scooter. Pero en marcha puede sorprender, es incomparable con un scooter más pequeño o ligero por agilidad, pero también por prestaciones.
La aceleración del SRV es uno de sus puntos más destacables, es rápido y mucho más de lo que parece cuando vas a los mandos. Pero lo más impresionante es la facilidad que tiene para lanzarnos a velocidades ilegales. Vas circulando a 100 Km/h, el cuentarrevoluciones se clava en las 6.000 rpm y, sin que te des cuenta, la aguja del velocímetro sigue subiendo y subiendo hasta que vuelves a mirar y te encuentras a más de 160. como es tan suave… Yo le pondría un control de crucero para evitar sustos.
Se muestra muy aplomado en carretera y se mueve bien en curvas rápidas y medias, pero le falta un poco de precisión en la entrada de los giros más lentos, una vez tumbado no hay problema pero en el inicio de la inclinada hay un punto de duda. Es suave y silencioso, sólo se aprecia un pequeño traqueteo de la transmisión cuando vamos a una velocidad continua y también un retemblor al retener, pero nada grave, se aprecia por lo suave que es.
En ciudad hay que ser precavido, lógico, es grande y pesado pero además el radio de giro es grande así que mejor tomarse los atascos con calma porque si intentamos serpentear entre los coches nos quedaremos atrancados en más de un giro.
Competidores Aprilia SRV 850
Dentro de los megascooters hay varios tipos, el SRV es de los deportivos y su rival más directo es su hermano el GP 800, aunque hay más:
- Gilera GP800
- Yamaha T-Max 530
- BMW C600 Sport
- Honda Integra
LA OPINIÓN DEL PROBADOR
Hace relativamente poco pensar en un scooter grande y deportivo era algo incompatible y sin embargo ahora hay donde elegir. Las bazas del SRV son su brutal potencia y estética deportiva con detalles ‘muy de moto’. No llega a la agilidad del T-Max o el C600 Sport pero tiene un motor impresionante.
¿Pero por qué tiene cadena de transmisión? Una de las grandes ventajas de los scooters es que no hay que andar engrasando la cadena cada dos por tres, ni tensarla y también son más limpios. Pensaba que sería una de las mejoras con respecto al GP 800 pero no es así.
En cualquier caso el que busque prestaciones en un scooter, aquí tiene el SRV, no se va a aburrir.
GALERÍA DE FOTOS APRILIA SRV 850
Vestuario: Chaqueta Acerbis Ramsey, casco Axo Stealth 2 SBK






