Triumph le pone el apellido 2012 a la última de sus Street Triple aunque ya está a la venta. Probamos la versión R, más deportiva y con cambios más notables que lo que representa al primer vistazo. Ya probamos brevemente la anterior, aquí puedes leer la prueba de contacto de la Triumph Street Triple R 2009.
La nueva Triumph Street Triple R destaca por sus nuevos faros delanteros, adiós al doble faro circular tan característico. Se moderniza con unos de forma rasgada, también con nueva instrumentación, los escapes en acabado cepillado en vez de pulidos y un basculante un poco más largo para mejorar la tracción. Poco más.
Equipamiento Triumph Street Triple R
La Street es una moto pequeña y estrecha, a los mandos ves “muy poca moto”, eres tú y la carretera. Idílico pero a partir de cierta velocidad el viento que desvían el cuadro de instrumentos y los faros es claramente insuficiente. Se arregla parcialmente con una cúpula opcional, también muy personal. La postura es muy al ataque, cargando peso sobre el manillar, con las estriberas elevadas… No obstante hablamos de una Daytona 675 desnuda, es una deportiva naked más que una naked deportiva. Por eso el paquete tiene el espacio justo y no tiene asas para agarrarse, debe llevar las manos sobre el depósito.
La instrumentación es muy completa (aunque no dé mucho tiempo a verla). Tiene un cuentavueltas analógico con seis luces indicadoras de sobrerrégimen, velocímetro digital, indicador de marcha engranada, dos trips, reloj horario, indicador de temperatura del motor, consumo medio… Pero no tiene indicador de nivel de combustible. Muy “R”.
En la versión R de esta Triumph los frenos son herencia directa de la Daytona, con unos discos delanteros de 308 mm de diámetro y pinzas Nissin de cuatro pistones y anclaje radial. La bomba también es radial y el resultado es que puedes frenar con un dedo en todo momento con una potencia de frenada brutal pero fácilmente dosificable. El freno trasero tiene un tacto más dudoso, pero podemos darlo por bueno dada la calidad del freno delantero.
Las suspensiones también provienen de la Daytona. Delante lleva una horquilla invertida Kayaba con barras de 41 milímetros de diámetro y el amortiguador trasero es de la misma marca.
Motor y cambio Triumph Street Triple R
El motor de la Street Triple R 2012 no varía con respecto al de la generación anterior. Es un tricilíndrico en línea con 12 válvulas, una capacidad de 675 cc, refrigeración líquida y que desarrolla una potencia máxima de 106 CV a 11.700 rpm y un par motor de 68 Nm. Se muestra lleno en toda la gama de revoluciones, tiene bajos (no tanto como un bicilíndrico), medios y altos (menos que un tetra). El cambio es manual de seis velocidades, preciso y suave a la vez. No importa usarle porque es agradable aunque esta Triumph es “monomarcha” por la tremenda elasticidad de su motor.
La Street R arroja en vacío un peso de 189 kilos, no es una pluma como podría aparentar por sus dimensiones pero sí se mueve con mucha agilidad.
Prueba dinámica Triumph Street Triple R
Nos subimos a la Street R y sabemos a lo que vamos, es una moto que pide guerra en todo momento, pero no por ello es difícil de conducir en ciudad. Su elástico motor nos ahorra muchos cambios de marcha entre el tráfico urbano y es relativamente suave, mucho más que un bicilíndrico.
Salimos a carretera. En vías rápidas el problema es la protección aerodinámica, al margen de esto es estable a alta velocidad aunque no es una moto para viajar. Lo que le gusta son las curvas. Hace gala de una agilidad impresionante, cambia de dirección sólo con insinuárselo, frena fantásticamente bien y a la salida de las curvas sale como un tiro. Incluso te permite elegir entre dos marchas, una saliendo con el motor alto de vueltas y otra más larga para aprovechar su brillante medio régimen.
Es justo en la salida de las curvas donde se aprecia su nuevo basculante, un poco más largo. Con la nueva Street puedes abrir más gas sin que la rueda delantera se levante. En curvas de primera y segunda puede salir con la rueda en el aire, pero hay que provocarla mientras que con la antigua lo normal era salir siempre a una rueda en esas dos marchas.
LA OPINIÓN DEL PROBADOR
Me encanta, para qué nos vamos a engañar. Es un concepto de moto que va conmigo, una moto para salir a hacer curvas y pasárselo como un enano sin grandes complicaciones. No te exige mucho trabajo físico, es rápida y te da grandes satisfacciones apurando frenadas o saliendo “enchufado” de las curvas lentas. Además gasta poco para sus prestaciones, durante la prueba hicimos una media de 6,5 litros a los cien y no fuimos precisamente despacio.
Claro que no protege del viento a alta velocidad, que al paquete le toca sufrir, que es pequeña y para un tío grande como yo todavía lo es más, claro que para mirar al cuadro de instrumentos me toca girar la cabeza hacia abajo y que no suelo ver las luces de sobrerrégimen… Pero es lo que es, una moto para divertirse en solitario trazando por tu tramo de curvas favorito.
¿Su precio? 8.495 euros y seguro gratis si te compras una antes de Noviembre.
Fotos | Javier Álvarez
GALERÍA DE FOTOS TRIUMPH STREET TRIPLE R 2012









