Probamos la que quizá sea la 1000 más lógica de la oferta de modelos actuales, una Kawasaki potente pero a la vez humana. Deportiva pero no extrema, así es la Z1000 SX.
Ficha técnica de la Kawasaki Z1000 SX 2011
Por fin una moto con motor de 1.000 cc deportiva pero sin la radicalidad de las hi-sport, una moto con la que disfrutar en carretera, una sport-turismo más sport que turismo.
Es amplia y la postura no es forzada, no vas tirado sobre la rueda delantera gracias en parte a los semimanillares sobreelevados. El depósito es muy prominente y con formas muy marcadas, pero con 1,85 de estatura me caben las piernas por debajo de su ensanchamiento sin problemas. Las estriberas no están excesivamente elevadas ni retrasadas y la postura es muy natural. A los altos la cúpula no les protege mucho ni en su posición más elevada, además es un poco estrecha y los hombros quedan bastante descubiertos.
Nos ponemos en marcha y descubrimos un cambio que no es especialmente suave y con el que cuesta encontrar el punto muerto. El motor tiene la dulzura de los tetracilíndricos y los bajos de su cubicaje de litro. Es capaz de moverse a bajas vueltas con suavidad, pero si hacemos escalar a la aguja del cuentavueltas se va cabreando progresivamente. Desarrolla una potencia máxima de 138 CV y un par motor de 110 Nm.
Dinámicamente la Kawasaki Z1000 SX se mueve bien, no se amedrenta en zonas de curvas y en vías rápidas se muestra muy aplomada. Las suspensiones me parecieron blandas pero tampoco tuve ocasión de regularlas a mi gusto y para frenar los 228 kilos (3 más con ABS) de peso de esta Kawa hay que apretar con fuerza la maneta del freno delantero.



