La última generación de la Honda VFR mantiene la configuración de motor V-4 y la esencia de la primera de las VFR pero con toda la tecnología actual. Quizá la sport-turismo más conocida, sigue fiel a un concepto muy lógico pero que parece en extinción.
Ficha técnica Honda VFR 1200 2010
Semimanillares sobreelevados, carenado completo, postura inclinada hacia adelante pero sin la exageración de las superdeportivas, puesto de conducción amplio y suspensiones eficaces pero que cuidan a piloto y un acompañante que encuentra un lugar digno reservado para él. La Honda VFR 1200 mantiene el clásico concepto sport-turismo, motos que permiten viajar pero también disfrutar en tramos de curvas. Lo curioso es que la evolución del mercado y la aparición de naked cada vez más deportivas y trail cada vez más eficaces en asfalto y ruteras, este tipo de motos parece en extinción. Cada vez se tiende más a posturas erguidas, por lo que hoy la VFR parece más deportiva que nunca, de hecho la postura recuerda a las deportivas de los años 90, motos amplias en las que tienes que inclinar la espalda pero que no te tiran literalmente sobre la rueda delantera.
Claro que esa es la única similitud que tiene la tecnológica Honda VFR con esas “semiclásicas”. La Honda se siente perfectamente aplomada y parece unida al asfalto como si fuese por raíles, sin hundimientos de las suspensiones pero también filtrando a la perfección las irregularidades del firme. No es especialmente ágil y cuando busquemos divertirnos en curvas nos va a tocar trabajar. El motor tiene el típico sonido de los V-4, una seña de identidad de la VFR pero ahora es más ronco. El motor desarrolla 172,7 CV y un par motor de 129 Nm. Es muy “eléctrico”, tacto también típico de V-4. Tiene par desde abajo pero no te asusta, aunque empuja con fuerza lo hace de forma lineal, sin sobresaltos.
El tacto de los diferentes mandos es puro Honda, muy suave, incluso el cambio. Enlazar curvas con la VFR es como untar mantequilla en una tostada: pimpam, pimpam, pìmpam… Tu mente llega a creer que vas en una deportiva y que sabes hacerlo muy bien. En realidad si el nivel de conducción no es muy alto, es posible que el ritmo en la V sea similar al que puedas mantener con una hisport y con más tranquilidad y seguridad.
A lo que no me acabo de acostumbrar es a la frenada combinada. Que toques el freno delantero y actúe el trasero vale, pero al revés la sensación es muy extraña.




