El tiempo parece ralentizarse a los mandos de una Harley-Davidson, te olvidas del estrés, las prisas y hasta de ir pendiente del límite de velocidad. Con una Harley los trayectos son tranquilos y “sociales”. Sí, porque la gente te mira, da igual qué modelo de Harley lleves, son un imán para las miradas y para los “comentaristas” de semáforo. Estoy seguro de que un trayecto urbano con una Ducati Desmosedici (prácticamente una moto de MotoGP con la más avanzada tecnología) no consigue la expectación que logra, por ejemplo, esta Superlow de 8.990 euros.
Ficha técnica Harley-Davidson Sportster 883 Superlow.
La Superlow pertenece a la familia Sportster, motos sencillas y de precio contenido. Este modelo, como su nombre indica, es muy bajita, con una altura de asiento de sólo 695 milímetros y una altura libre al suelo de apenas 10 centímetros. Eso significa que con la Superlow hay que olvidarse de subir bordillos y hay que tomar otras precauciones que luego te cuento. La postura de conducción de cintura para arriba es similar a la de sus hermanas Sportster aunque la moto es más baja. Las piernas van bastante flexionadas (más para los altos) a pesar de que se han bajado las estriberas y muy abiertas. La protección aerodinámica es nula y la postura que adoptas hace que sobrepasar los 120 Km/h sea incómodo.
Como buena Harley-Davidson tiene sus peculiaridades, como el tapón del depósito de combustible sin llave, los mandos de los intermitentes independientes y uno en cada piña (muy cómodos), el clausor en la pipa de la dirección y el bloqueo separado.
El motor es un V-Twin refrigerado por aire de 883 cc con 53 CV y un par motor de 70 Nm. Es más que suficiente para mover con soltura a la Superlow y poner en aprietos al chasis y suspensiones, que son blandas pero bastante secas en los baches. Es un motor veterano con el típico carácter Harley pero puesto al día con un moderno sistema de inyección electrónica o anclajes elásticos al chasis para reducir las vibraciones.
Frena bien, mejor de lo que esperaba aunque hay que tener en cuenta que es una Harley, así que las cosas hay que hacerlas con tiempo. Lo digo porque la maneta es mejor accionarla con toda la mano, su forma no es muy apropiada para hacerlo con uno o dos dedos. Y la palanca del freno trasero está muy elevada y hay que levantar mucho el pie para accionarla.
Los neumáticos son unos Michelin diseñados para la Superlow, se llaman Scorcher 11 y van muy bien. Permiten tumbar mucho más de lo que te permite la moto, así que hay que andar con cuidado para no ir arrastrándolo todo en cada curva (estriberas, escape, caballete…). No exagero, los avisadores rozan muy pronto, incluso en ciudad, lo que a veces puede llegar a ser un poco peligroso. Las estriberas están muy bajas y son muy anchas, por eso rozan con facilidad y también te limitan en ciudad, cuidado al entrar entre coches o al arrimarse a los bordillos.
¿Qué aporta la Superlow? Imagen, estilo de vida, distinción y el placer de conducir una Harley-Davidson. No busques grandes prestaciones, un comportamiento dinámico deportivo o agilidad entre el tráfico urbano porque no es lo suyo. La Superlow es para disfrutar de una ruta tranquila solo o en compañía. Eso sí, si quieres llevar a alguien te tocará rascarte el bolsillo para instalar el asiento y escriberas del acompañante porque no son de serie.
Fotos | Javier Álvarez
Vestuario | Cazadora Hebo Xaloc, Guantes Hebo Sport Summer
GALERÍA FOTOS HARLEY-DAVIDSON SPORTSTER 883 SUPERLOW 2011
[pixgallery path="/wp-content/uploads/awsompixgallery/pruebas/harley-superlow-2011-prueba"][/pixgallery]




