Opinión: Stoner y la importancia del envoltorio
Escrito por el enero 28, 2013 en Destacado, MotoGP · 9 comentarios
No es que Casey Stoner se esté prodigando mucho en los medios tras su retiro de MotoGP. Sin embargo, cuando le han preguntado por la categoría reina este invierno no ha rehuido la cuestión y ha sido en su paso oficial a los V8 cuando ha cruzado la línea. Arremete contra los aficionados (o parte de ellos) y denuncia que tras la muerte de Marco Simoncelli es como si no hubiera pasado nada en términos de respeto por los pilotos y lo que representan.
Stoner afirma que los fans le faltan al respeto como pilotos que se juegan la vida en cada curva, ante lo cual la prensa -donde no ha hecho muchos amigos tras el último año- se tira de los pelos. Los compañeros del mainstream dibujan un panorama en el que las decenas de miles de asistentes a los grandes premios son en su conjunto respetuosos, sin una mala palabra, ni pitos al himno, ni alegría cuando el rival de tu piloto se va a la suelo. Ya. No es que Stoner pueda aspirar a que todos los aficionados le veneren por lo que hace encima de la moto, pero tampoco hay que escandalizarse si denuncia que un sector de la pelousse en algún país no ha estado muy afortunado por más que ‘el público siempre tenga la razón’. Otra cosa es el momento en el que lo hace, a destiempo y dibujando a su vez un panorama dantesco de MotoGP cual circo romano. Ni una cosa ni la otra.
Lo que se hace patente es que cada vez más MotoGP y el resto de deportes de élite exigen una pose ante las cámaras, asesores de imagen, de lo contrario salvo que seas un fuera de serie como Casey Stoner o Maverick Viñales en Moto3 lo tienes bastante crudo. Hay que ser bueno y además venderlo bien y es que extrapolando no hay más que ver la repercusión de Laia Sanz por sus resultados en el Dakar, no mucho mejores que los de Elena Rosell en Moto2 en términos sustantivos, aunque tiene mucha más repercusión lo de la primera. ¿Quién sabe los títulos del mundo que podría tener Rosell en caso de haber una MotoGP femenina?
Yéndonos más lejos aún podemos poner como ejemplo la historia de Antonio Maeso con Telecinco, una plataforma que le podía haber dado gran notoriedad en su proyecto del Tourist Trophy. Pero cómo es políticamente incorrecto y no se casa con nadie no vende a juicio de los mandamases de la cadena amiga. Y queda el veintitantos como Laia Sanz en una prueba tan o más peligrosa que el Dakar. La prensa también es selectiva, porque denuncia lo que le interesa, le van a poner dos cuernos y un rabo a Stoner por los restos tras esto, pero ni una palabra crítica cuando un patrocinador (anunciante potencial) es capaz de dejar a la gente sin un gran premio por una pataleta. Esos mismos aficionados a los que defiende en el caso Stoner.
Ni matar al mensajero ni la bordería de Stoner, que sin medios no podría haber llevado la moto que llevaba ni forrarse como se ha forrado (muy bien ganado por cierto). Puedes ser campeón del mundo de chapas, pero si nadie se entera de ellos para la próxima no te patrocinará Corona. Un equilibrio en el que todos deberían mirarse más allá del ombligo, tanto los verdaderos protagonistas de esto comos los que lo cuentan lo que hacen (que deberían ser lo menos protagonistas posible).








