Los cilindros de motores con más de medio siglo vuelven a sonar como el primer día en Albolote, donde un grupo de aficionados a las dos ruedas se vuelca en restaurar vehículos históricos.
Estos hombres son los encargados de las restauraciones
Los integrantes del colectivo cuentan con más de medio centenar de máquinas. Algunas de ellas ya corrían por los polvorientos caminos españoles antes de que ellos vinieran al mundo. La antigüedad media de los vehículos, según puntualizan, es de medio siglo.
Si se sumaran los años que acumulan todas ellas, la edad resultante remitiría a un momento anterior al nacimiento de la República Romana.
Con la Yamaha RD 350 inauguramos una nueva categoría en el blog de las que me más me gustan (aun a riesgo de que Kokelino y Morgan me llamen Abuelo Cebolleta), ‘Motos para el recuerdo‘.
Yamaha RD 350
La RD fue una moto ochentera famosa por su potencia y escasa parte ciclo, pero era un sueño para muchos moteros. Era bonita, rápida y moderna. Como era una moto muy característica rápido se le puso mote, aunque esta vez fueron más de uno: ‘La matapijos‘, ‘La viuda negra‘ y ‘La alambres‘ (por su sencillo chasis que se retorcía como si fuese de alambre).
Yamaha RD 350 negra
Hoy todavía es una moto deseada por muchos (el que suscribe incluído) y, de hecho, se celebran competiciones en exclusiva para este modelo. Se trata de un grupo de ‘descerebrados’ amantes de la RD que no dudan en enfundarse el mono, poner fibras a su Yamahita y jugarse un arrastrón echando unas carreras en circuito.
Pues aquí os dejo la foto completa de la protagonista de nuestro primer concurso, la Yamaha TZR 250 2MA 1985. Se trata de una dos tiempos de pura raza que hizo las delicias de sus afortunados propietarios. Era algo así como la popular RD 350 pero con mejor chasis y frenos, la TZR era una moto ‘de verdad’. Ágil, ligera, rápida, con ese gustillo característico de los motores de agujeros y ese maravilloso olor a mezcla.
Yamaha TZR 250 2MA 1985 con la decoración Christian Sarron
Los vecinos de Rabasa, en Valencia, pudieron contemplar ayer, entre admirados y perplejos, una exhibición de motos y coches antiguos que, a muchos de ellos les hizo recordar los años de su infancia y juventud.
Vehículos del primer tercio del siglo pasado, perfectamente cuidados por sus dueños, que recorrieron las calles del barrio para celebrar las fiestas de Moros y Cristianos.
Durante la presentación de la Derbi Senda DRD EVO SM tuvimos la ocasión de visitar la fábrica de Derbi, todo hay que decirlo, la ocasión y la suerte, porque de entre esos muros han salido las históricas ‘Balas Rojas’.
Mural conmemorativo a la entrada de la fábrica de Derbi
En la sala de exposición pudimos ver, tocar y fotografiar modelos que marcaron época. Desde las pequeñas monturas de competición de Ángel Nieto, hasta la única moto de trial que hizo Derbi y que nunca llegó a fabricar, sólo se hicieron dos unidades, una se despiezó y la otra está en esta sala. Estas vetustas monturas comparten espacio con nuevos modelos y con, cómo no, la archiconocida Derbi Variant.
En la fábrica de Derbi se ensamblan las motos, se pintan las piezas metálicas y carrocerías, se colocan los adhesivos, se mecanizan cilindros, se les da el baño de Nicasil y se llevan a cabo controles de calidad. Me sorprendió que el trabajo es mucho más artesanal de lo que esperaba. Para que te hagas una idea, las piezas de plástico se pintan a mano, los calcos o adhesivos también, el ensamblaje de la moto es en una cadena manual…
Y otra cosa que llama muchísimo la atención es ver montones de chasis juntos y colocaditos, así como cilindros, llantas o neumáticos, por ejemplo. ¡Ah! y no me esperaba que la primera vez que se arrancan los motores se les acelerase tanto, yo no lo habría hecho por miedo.
Una moto histórica en las pistas de todo el mundo en el campeonato mundial de GP500, la Honda NSR 500. Un documental de 9+7 minutos de la evolución dentro de la competición de esta moto, con sus pilotos y mecánicos.
Dos pilotos y una carrera para el recuerdo, hablo de Schwantz y Rainey en el GP de Japón, en Suzuka allá por el 1989.
Fijaos en las diferentes trazadas y posturas de pilotaje, cómo se pasan y repasan y, atención a partir del minito 3:20 del vídeo las levantadas de rueda que se marca Rainey.
Es una pena, pero con los controles de tracción ya no podemos disfrutar de piques como este.
Unas 150 de las legendarias y ya centenarias Harley Davidson, se reunieron ayer en el IV Concurso Exhibición de Puerto Portals en Mallorca.
Concentración de Harley Davidson
“Las Harley lo tienen todo: fisonomía, ruido, motor, filosofía”, explicaba David Romero, presidente del Mallorca Chapter, grupo oficial de Harley Davidson en la isla, y enamorado de un vehículo hacia el que no admite críticas: “Es la moto más cómoda del mundo, y quien dice lo contrario lo hace por envidia”.
Concentración de Harley Davidson
Cromados, manillares, filtros, escapes, banderas, bolsos de cuero, tapizados de buey, espejos en forma de cruz o imágenes de águilas, pin-ups, el Che o incluso avisos para amigos de lo ajeno o para quienes critican el ruido de los motores.
Todo vale para hacer únicas unas motos cuyo precio oscila entre los 8.500 y los 39.000 euros, a los que hay que añadir las revisiones, el mantenimiento y el ineludible garaje.
La Yamaha YA-1 fue el primer modelo de Yamaha sacado a producción en 1955. Por aquella época, ya había unos 150 fabricantes en el emergente mercado nipón compitiendo y Yamaha fue la última en llegar en esos años. En esos momentos, Yamaha tenía 274 empleados que trabajaban en dos fábricas que producían unas 200 motocicletas al mes.
Harley-Davidson conmemora su 105 aniversario con una exposición de motocicletas y fotografías que podrá visitarse hasta el 1 de febrero en la Sala de exposiciones del centro comercial Puerta de Toledo de Madrid.
La exposición cuenta con una muestra de cada una de las cinco familias de Harley además de con carteles publicitarios de sus primeros modelos y de imágenes de competiciones y de atuendos curiosos para montarlas.
El municipio de Oropesa del Mar se prepara para vivir este fin de semana tres días de fiesta en honor a San Antonio Abad, una celebración con un gran arraigo y tradición en esta localidad.
Entre las novedades que se podrán disfrutar en esta edición se encuentra una exhibición de motos antiguas.
Así que ya sabes, si te encuentras cerca de esta zona y no sabes muy bien qué hacer, ya tienes excusa para acercarte a Oropesa.