10/09/2008
Morgan

No son imaginaciones vuestras, el que firma es Morgan. Acostumbrados a los 20 capítulos anteriores del amigo Showy, os sonará raro, pero hoy ha sido la primera vez que he cogido mi moto “legalmente”. Y, os lo tenía que contar.

Kawasaki ER-5

Era la primera vez que me iba a dar una vuelta con ella. Después de comer con mis amigos Showy y Kokelino, estaba nervioso de vuelta a casa, pensando en la rutilla que iba a coger por donde yo vivo. Me tiro por aquí, que no hay mucho tráfico, luego esta recta, que no hay apenas gente,… Y así, me he hecho un croquis mental del recorrido. No me ha servido pa’ ná, sinceramente.

Lo primero ha sido coger mi equipamiento: chupa, guantes y casco. En cogerlos se tarda un segundo, pero en ponérmelos (en el orden correcto) he tardado lo mío. Vamos, que si mi Kawa hubiera podido se hubiera descojonao de mí. Pues no soy torpe yo poniéndome el casco con los guantes puestos.

Bueno, anécdotas aparte. He cogido la moto a eso de las 6 de la tarde (apuntad la hora, que luego os la preguntaré), he subido la rampa del garaje, he puesto intermitente izquierdo y tironcillo por aquí, tironcillo por allá, he salido a la carretera dispuesto a cogerle el “tranquillo” a mi niña.

Kawasaki ER-5

Esto es como cuando te mueres, que ves pasar imágenes de tu vida a gran velocidad (o eso dicen). A mí se me han pasado por la cabeza todos los consejos que me daba mi profesor de la autoescuela. Ciertamente, para mí ha sido como una muerte y un renacer, siempre he querido tener una moto y para mí es un antes y un después de cumplir un sueño.

He ido por las carreteras de mi pueblo tranquilito, intentando no pisar ninguna línea blanca, evitando los baches, con mucho cuidado, mirando todo lo que se movía y tenía ruedas, centrado, vamos. He cogido un poquito de confianza y al final, casi no me daba tirones. Me falta mucho, pero creo que he adelantado bastante hoy en mi aprendizaje.

¿Os acordáis a la hora que he salido? Bueno… Pues he llegado al garaje a las 19.30 o así. Le he puesto la pitón y me he subido a casa con un hormigueo por el cuerpo impresionante. Las manos todavía me huelen al interior de los guantes, la testa sudada y los pies doloridos de la tensión acumulada. Pero, ¡¡¡qué sensación tan impresionante!!!

Votación: 0.0/5 (0 votos totales)

Etiquetas: , ,

También te puede interesar:


Publicidad



Puedes seguir los comentarios de este post mediante "RSS 2.0" y hacer trackback desde tu propio sitio.

Comentarios(7) a “Diario motero Cap.21: Primer contacto con mi Kawa ER-5”

Escribe un comentario