Con la Yamaha RD 350 inauguramos una nueva categoría en el blog de las que me más me gustan (aun a riesgo de que Kokelino y Morgan me llamen Abuelo Cebolleta), ‘Motos para el recuerdo‘.
La RD fue una moto ochentera famosa por su potencia y escasa parte ciclo, pero era un sueño para muchos moteros. Era bonita, rápida y moderna. Como era una moto muy característica rápido se le puso mote, aunque esta vez fueron más de uno: ‘La matapijos‘, ‘La viuda negra‘ y ‘La alambres‘ (por su sencillo chasis que se retorcía como si fuese de alambre).
Hoy todavía es una moto deseada por muchos (el que suscribe incluído) y, de hecho, se celebran competiciones en exclusiva para este modelo. Se trata de un grupo de ‘descerebrados’ amantes de la RD que no dudan en enfundarse el mono, poner fibras a su Yamahita y jugarse un arrastrón echando unas carreras en circuito.




