Aquí somos más señoritingos y el que más o el que menos tiene un coche o una moto de media o alta cilindrada. Las motos pequeñas quedan casi reservadas a los repartidores y chavalillos que sueñan con hacerse con una moto de las gordas. Pero en Asia la cosa es bien diferente, allí las motos pequeñas inundan las calles… y los descampados. Al loro con este cementerio de motos, todo un mundo en piezas de segunda mano para remendar esas pequeñas monturas.



Vía | Moto22.com

