No es de elogiar las barbaridades que hace un tal Ghost Rider en tramos de carretera con la circulación abierta, para eso están los circuitos y las pistas de pruebas. Aunque no se puede negar que hacer jacos a 300 Kms/h tiene su mérito.
En esta ocasión, este especialista nos deleita con una transformación de una Suzuki GSX-1300-R Hayabusa, una de las motos de serie más rápida del mundo a la que le ha calzado un turbocompresor. ¿El resultado? Pues 500 caballos (dice). Un pepino que se levanta a cualquier velocidad. En el vídeo hay imágenes de una Hayabusa de serie que en el velocímetro marca cerca de 300 por hora y el tío le adelanta en una rueda, casi ná.


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