El fichaje -no confirmado oficialmente- de Karel Abraham por Ducati para la temporada de MotoGP el año que viene recuerda en parte a la llegada de Aleix Espargaró el año pasado. Buenos pilotos sin duda, pero que no han brillado en exceso en sus años anteriores en las categorías anteriores en las que han competido. Al menos Aleix fue Campeón de España de 125cc en 2004 y Campeón de Cataluña en dos ocasiones.
El dato positivo es que con Abraham habrá otra moto en parrilla, algo que se necesita como el comer, y no es menos cierto que el rendimiento de Espargaró con la Desmo de Pramac está siendo notable caídas a parte.
Sin embargo la sensación es la de que hay varios pilotos bregados en mil batallas que reclaman asientos en MotoGP. Por ejemplo la mitad de la parrilla de Moto2 ha ganado alguna carrera en el Mundial, cuando no algún Mundial. Más meritos sin duda que los realizados por Abraham o Espargaró, con todos los respetos.
El problema es que nos vamos a cansar de oir el año que viene que Abraham se está adaptando a la categoría, que tiene que aprender y demás historias cuando estamos hablando de la élite del motociclismo, y todos deberían ir con el cuchillo desde el primer momento en el que se suben a la moto. Donde manda don dinero…


…… Es que su “papi”, además de rico, es propietario de un circuito, y al niño le tira el tema/hobby de las carreritas.
Y pilotos con uno o dos segundos por vuelta menos en su muñeca, en su casa sin moto.
Claro que tampoco podemos hablar muy alto: por ahí anda “Axelete” Pons……….¡¡¡Mejor callar!!!