La firme decisión de la Comisión Europea de generalizar la Inspección Técnica de Vehículos en todo el entorno europeo (consulta la situación en España) ha encontrado una resistencia frontal este pasado fin de semana en Bruselas. 4.500 motoristas con sus respectivas monturas se han manifestado por las calles de la capital belga, sede de la Comisión, aportando datos sobre lo que consideran una maniobra para beneficiar a las empresas que realizan estas inspecciones, aumentado el coste para los usuarios sin suponer una mejora de la seguridad.
Las principales asociaciones moteras calculan que esta medida supondría un coste adicional de 1.200 millones de euros al año para todos los motoristas de Europa, teniendo en cuenta que solo un 0,6% de los accidentes en moto tienen su explicación en causas técnicas.
En España esta medida supondría llevar nuestra, moto, ciclomotor o vehículo de tres ruedas a la ITV anualmente a partir del quinto año en lugar de cada dos como pasa ahora. ¿Tendrán efecto estas protestas?


