No hay duda de que Francia es una de las abanderadas a la hora de endurecer la ley en materia de seguridad vial y el último invento que pondrán en marcha tiene que ver con los plásticos que señalizan los desvíos en autovías y autopistas.
Las autoridades francesas calculan que al año el 5% de los 1.500 instalados tienen que ser reemplazados debido a que los usuarios se los llevan por delante cuando se dan cuenta tarde que deben desviarse por esa salida. Normalmente los daños provocados por estos plásticos son leves (así están diseñados), pero el gobierno galo quiere que los infractores paguen la factura, unos 15.000 euros por cada señal arrancada.
Para ello han instalado un radar experimental en la carretera A4 en una de estas señales. En caso de colisión éste hace una foto y envía un SMS al centro de seguridad vial, por lo que se agiliza la respuesta para detener o identificar al infractor. En caso de tener éxito y lo copiones que somos en estos temas de los franceses, habrá que estar al tanto.
Aunque la reflexión es si el coste del radar es inferior al plástico reemplazado, lo que puede ser una manera más de que alguien se forre a costa del dinero público.


