Dos mil kilómetros de pista de grava a lo largo de las famosas ‘Top of The World’ y ‘Dempster Highways’ para llegar a Inuvik. Una ruta extrema con la que Alicia Sornosa, en su vuelta al mundo, ha unido una línea entre el Ártico y el Antártico y con la Miquel Silvestre de la REO, ha cruzado dos veces en un año la Línea Polar. Y todo subidos en una moto.
A los mandos de sus BMW F 650 GS y R 1200 GS, Alicia Sornosa y Miquel Silvestre comenzaron el viaje en el pueblo de Tok, en Alaska. Desde allí se dirigieron hacia Dawson City por la ‘Top of the World Highway’, una pista de grava de 250 kilómetros que pasa por la comunidad de Chicken, cruza la Poker Creek (frontera más al norte de Estados Unidos) y Canadá, y desemboca en el río Yukón. Es la ruta de la famosa Fiebre del Oro que en 1897.
Tras cruzar el río en una barcaza, fueron recibidos por la organización del Dust to Dawson Rally, reunión de motociclistas de aventura que se lleva celebrando desde hace veinte años. Una vez concluido el evento, tomaron la Dempster Highway, 770 kilómetros de polvo, grava y arena que atraviesa parajes naturales tan asombrosos como el parque nacional de Tombstone, solar de alces y osos grizzlies.
La ruta es extrema y difícil porque carece casi por completo de asistencia, hospedajes y gasolineras, porque el sotobosque ártico se incendia con facilidad (los viajeros se vieron en una ocasión atrapados por el fuego que cortaba el camino) y por los cambios climáticos repentinos que desencadenan violentas tormentas eléctricas de granizo.
Alcanzar Inuvik ha supuesto dos hitos importantes para estos dos motoristas viajeros. Para Alicia, primera motera española que completará una vuelta al mundo, significa unir una línea entre el Ártico y el Antártico, cuyos glaciares tuvo a la vista durante su recorrido por la Isla de Tasmania, mientras que para Miquel, primer español en llegar a Filipinas en moto, implica haber cruzado la Línea Polar dos veces en un año ya que en julio del 2011 llegó a Cabo Norte.
Alicia Sornosa y Miquel Silvestre tras la meta de la REO
Y después de este complicado viaje a Inuvik, en el Noroeste de Canadá, Alicia Sornosa y Miquel Silvestre de nuevo viajaron juntos, tras cinco meses separados, para terminar lo que juntos empezaron: alcanzar la meta de la Ruta de los Exploradores Españoles Olvidados en Valdez. Esta ciudad fue fundada en el siglo XVIII por el catalán Salvador Fidalgo durante su misión exploratoria de la costa noroeste de América.





