A los mandos de su BMW F650 GS Alicia Sornosa ha conseguido unir en su viaje los dos puntos del mundo, el océano Antártico con el Ártico. Ahora continúa su vuelta al mundo en moto rumbo a la ciudad de Valdez junto a Miquel Silvestre de la REO.
Más de 700 kilómetros de pista de barro, grava, lluvia y granizo; tres días, tres ferrys y millones de mosquitos para unir los dos océanos, uno de los retos que esta periodista se propuso cuando estaba en Tasmania. Lo ha hecho en compañía del escritor Miquel Silvestre, director técnico de la Ruta de los Exploradores Españoles Olvidados, tras reencontrarse con él en Alaska.
Alicia Sornosa, periodista y motorista: “Viajar de nuevo con Miquel ha sido muy agradable, sobre todo cuando ha comprobado mis progresos off road, estamos disfrutando mucho este camino, pese al ripio que es odioso y hace que la moto patine de lado a lado. Es increíble y solo se puede hacer en esta época del año, durante el resto, está congelado. Lo peor de todo han sido los mosquitos, te pican a través de la cordura”.
Llegar hasta Inuvik (nortoeste de Canadá), ha sido todo un reto para la madrileña que ahora descansará en esta ciudad del norte del planeta, en el Polo Norte, hasta reponerse y bajar de nuevo, junto a su antiguo compañero de andanzas Miquel Silvestre, para terminar junto a él su REO. Alicia después continuará viajando por América del Norte para continuar por América del Sur.





