La unión hace la fuerza. Ese es el lema que parecen haber meditado en Gas Gas y Ossa, competidores directos en el mercado de motos off-road que tienen pensado iniciar un proceso de fusión del que salgan beneficiadas ambas. En marzo las dos firmas catalanas junto con Rieju apostaron por el desarrollo de un motor conjunto que abaratara costes, un proyecto que parece tendrá continuidad de forma más potente en el futuro.
Gas Gas ha iniciado un fuerte proyecto de expansión internacional mientras que Ossa andaba buscando financiación para abordar su desembarco en otros segmentos aledaños al trial como enduro y motocross. El potencial habla de una producción conjunta de 11.000 motocicletas al año (la mayoría para exportación) y cerca de 50 millones de euros en ventas.
La operación se concretaría mediante una compra de acciones de Gas Gas por parte de Ossa y así aprovechar las sinergias de ambas marcas. Solución viable en tiempos de crisis que resta independencia y personalidad, aunque la alternativa es no sobrevivir. La fábrica de Gas Gas se haría cargo de la fabricación de los modelos de Ossa, aunque no se descarta la adquisición de una nueva planta, incluso la compra de la fábrica de Derbi en Martorelles.
La Direcció General d’Indústria de la Generalitat está siendo mediador en todo este proceso para no destruir un importante sector dentro del maltrecho tejido industrial catalán.
Vía | Expansión


