De cuando en cuando Moto Guzzi aprovecha su tirón como definida marca por el gusto retro, y lo último en este sentido es el nuevo kit de accesorios para los modelos V7 de la firma italiana. Se trata de un carenado clásico y asiento solo para el piloto que se inspira en la Moto Guzzi V7 Record de 1969 con la que ganó algunos certámenes de resistencia.
Es para las Moto Guzzi V7 Cafe o V7 Racer, porque en estas el acople no necesita de ningún kit extra para su montaje, pero también se puede adquirir para las V7 Classic, V7 Stone o V7 Special. En estas últimas saldrá algo más carillo por los piezas de más requeridas en su instalación.
Eso sí, no es un aderezo barato, ya que supera ampliamente los 1.500 euros.


